
Se llaman Blackwater, disponen de 20 aviones de guerra y más de 20.000 soldados y son algo asi como la guardia pretoriana de Bush en su guerra contra el terrorismo. Es al menos lo que asegura el periodista Jeremy Scahill, de The Nation, que les ha investigado y ha publicado sus hallazgos y desvelado muchos de sus secretos en el libro “Blackwater: el nacimiento del ejercito de mercenarios más poderoso del mundo”.En su página web Blackwater asegura ser “la más completa compañia de militares profesionales para tareas de refuerzo de la ley, seguridad, pacificacion y operaciones de estabilidad, en todo el mundo”. Y dan multitud de detalles de sus entrenamientos -incluso con videos y explicaciones de las practicas de tiro-, información sobre sus flotas y hasta se puede descargar el impreso de inscripción como mercenario.Hasta el 31 de marzo del 2004, esta organizacion era totalmente desconocida para el gran público.Pero cuatro de sus miembros fueron capturados en una emboscada en Faluya y linchados por la multitud que luego quemó sus cuerpos y los colgó de un puente. Las imágenes de este incidente, además de escandalizar a la opinión pública, revelaron al mundo que existían contratistas militares privados operando en Irak.
De hecho Blackwater es ahora uno de los actores más poderosos de todos los que participan en esta guerra. Pero al ser una milicia privada, la administración Bush queda politicamente a resguardo de sus actos… y de sus bajas. Según Scahill en Irak han muerto unos 780 contratistas militares privados, pero no están incluidos en las listas oficiales de muertos americanos. Así que ni reciben asistencia médica a cargo del Pentágono… ni tampoco nadie controla sus excesos.
Algunos congresistas han mostrado su preocupación por la existencia de estos ejercitos de mercenarios de los que resulta imposible averiguar nada.Pero además de estar en Irak y Afganistan, Blackwater también está operando en suelo americano. De hecho después del huracán Katrina, Jeremy Scahill asegura haberles visto allí y cuando les preguntó cual era su misión, le respondieron que “luchaban contra el crimen y el pillaje”.
De hecho Blackwater es ahora uno de los actores más poderosos de todos los que participan en esta guerra. Pero al ser una milicia privada, la administración Bush queda politicamente a resguardo de sus actos… y de sus bajas. Según Scahill en Irak han muerto unos 780 contratistas militares privados, pero no están incluidos en las listas oficiales de muertos americanos. Así que ni reciben asistencia médica a cargo del Pentágono… ni tampoco nadie controla sus excesos.
Algunos congresistas han mostrado su preocupación por la existencia de estos ejercitos de mercenarios de los que resulta imposible averiguar nada.Pero además de estar en Irak y Afganistan, Blackwater también está operando en suelo americano. De hecho después del huracán Katrina, Jeremy Scahill asegura haberles visto allí y cuando les preguntó cual era su misión, le respondieron que “luchaban contra el crimen y el pillaje”.
1 comentario:
Es decir, el gobierno no tiene ninguna responsabilidad sobre los mercenarios, como darles asistencia medica, o controlar sus excesos, pero, si les han contratado, deberian tener cierta responsabilidad sobre un servicio tan costoso y "arriesgado", ya que los mercenarios no son soldados profesionales que estan bajo las ordenes de un superior, simplemente son ex-soldados, que estan a las ordenes de una compañia que les paga, por lo tanto, puede volverse algo peligroso si no se tiene cuidado con ellos... La solucion mas simple es siempre la correcta, y para mi, explicar esto es tan simple como decir que el Pentagono contrata sus servicios para llevar a cargo operaciones secretas bastante sucias, sin que se haga eco en los medios de comunicación y es mas, que se entere el minimo posible de responsables, hagan el trabajo, y se vuelvan a su casa como si alli no hubiera pasado nada, y si pasa, el pentagono y los jefes militares no se manchan para nada las manos.
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